lunes, 31 de octubre de 2011

Xantolo, dia de muertos, y la sabiduria...

Año con año he venido... con mi careta de palo. from xantolo on Vimeo.




Una charla con Don Lino Lopez (QEPD), empresario de la quinta por muchos años. Líder nato y una persona dedicada a mantener y promover nuestras tradiciones.

HISTORIA DE VIVOS Y MUERTOS...

http://www.eluniversal.com.mx/graficos/graficosanimados11/EU_leyendas_mexico/images/bck.jpg

México, tierra de majestuosas tradiciones, es también sitio idóneo para el misticismo. Sus callejones, plazuelas y barrios se prestan para que las leyendas se confundan con la realidad. Cada estado, cada ciudad y cada pueblo cuenta historias que han sobrevivido y que hoy siguen causando terror. Hablan de cómo aparecen sombras fantasmagóricas recorriendo montes y bosques, de hombres, mujeres y niños venidos del más allá que se aparecen por doquier y ante cualquiera que ose pisar sus territorios. Conoce algunos de esos relatos.

El Cerro del Linternero"
Decenas de personas juran y perjuran que cada noche, a las siete en punto, aparece una luz en un cerro del municipio de Camarón de Tejeda. Todos los días la ven desplazarse a gran velocidad de un lado a otro. La luminosidad está acompañada por una figura fantasmagórica que aterra a todo aquel que transita por el lugar.

La gente lo llama "El Linternero", un francés que habitaba estos lares en el siglo XVIII y que a la fecha no puede dejar de hacer lo que hizo en 1863: recoger los cadáveres putrefactos de decenas de sus compatriotas caídos en su fallido intento por invadir México.

Los milicianos del Ejército de Oriente, como perros de caza, perseguían a más de cien soldados franceses comandados por el General Forey, quienes en su huida atravesaron un puente colgante de 20 metros de largo, donde los soldados mexicanos los asesinaron.

"El Linternero" decidió darles sepultura a sus compatriotas. Con una linterna de gas acetileno comenzó a arrastrar cada uno de los cuerpos y los enterró en un cerro. Hoy sigue haciendo lo mismo y por eso cada noche la luz aparece en "El Cerro del Linternero", donde muy pocos se atreven a pisar.

Según los pobladores, con su luz atrae a los caminantes, los comienza a guiar en su camino y de repente apaga su linterna para extraviarlos. Es su venganza contra los mexicanos por haber matado a más de cien de sus compatriotas.

domingo, 30 de octubre de 2011

El miedo como instrumento de presión

Xabier F. Coronado

El miedo puede llevar a los
hombres a cualquier extremo

George B. Shaw

El miedo es una de esas sensaciones incómodas que todos sentimos y que compartimos con la mayoría del mundo animal. El miedo y el temor, con sus variantes de angustia, fobias y demás dispersiones psíquicas, están siempre presentes en nuestra existencia y, de manera directa o indirecta, todos padecemos sus consecuencias en la vida diaria.

A nivel de especie, el miedo básico puede ser provechoso y tanto antropólogos como psicólogos piensan que es un mecanismo natural evolutivo. Aseguran que la tensión de alerta causada por el miedo es necesaria para vivir, superar los peligros reales y nos ayuda a defendernos de nuestra angustia. El miedo que entona, que impele a actuar y buscar respuestas, sirve para dominar esas situaciones que nos causan temor y aprehenderlas.

Pero hay otro tipo de miedo, el que paraliza, el que nos hace retraernos y nos impide reaccionar para superar sus causas. Este otro miedo es el que puede ser manipulado para dominar a otros. A nivel colectivo, los poderes fácticos que gobiernan nuestra sociedad utilizan el miedo para someter a los individuos y mantenerlos en un estado de bloqueo que limite su acción y sus criterios. En la historia de la humanidad, la utilización política y religiosa del miedo está bien documentada. Ese miedo colectivo nos mueve a actuar de manera condicionada o a aceptar situaciones impuestas por temor a rechazarlas ¿Quién nos inculcó el popular “ni modo”? Quien lo haya hecho consiguió la perpetuación de la desigualdad, la injusticia y la falta de solidaridad ante el temor mezquino de que si actuamos las cosas podrían empeorar para nosotros.

Miedo, temor, angustia, neurosis y otros sustos

El miedo es la emoción más primitiva y
más fuerte del género humano

H. P. Lovecraft

¿Miedo o temor? En el diccionario de María Moliner se define el temor como un “miedo moderado” y su explicación coincide con la definición de “miedo” que nos propone el diccionario de la academia de la lengua (DRAE): “Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.” Este mismo diccionario define el temor como “pasión del ánimo que hace huir o rehusar las cosas que se consideran dañosas, arriesgadas o peligrosas”. En este trabajo vamos a unificarlos y entenderlos como un solo concepto que implica la perturbación y la reacción.

La palabra miedo procede del latín metus, sus antecedentes griegos son fobos y deos. El primero fue utilizado hasta Homero para describir la huida en batalla, su símbolo estaba presente en los escudos de la diosa Atenea y del rey Agamenón en la Ilíada. Según la mitología, Fobo es hijo de Ares, el guerrero supremo, y lo acompaña en la batalla para hacer huir a sus enemigos. Posteriormente, Aristóteles ya utiliza el término fobos para referirse al miedo, que en sus obras define como un pathos (emoción) de la psique (alma). Platón es quien utiliza deos (temor) como término contrario a la valentía en uno de sus diálogos (Laques).

Para los psicólogos, el miedo es una emoción, un mecanismo de defensa natural ante estímulos que pueden ser “intensos, novedosos, característicos de peligros especiales de significado evolutivo y estímulos procedentes de interacciones sociales entre congéneres”. (Gray, Jeffrey a, La psicología del miedo.) El miedo es básico o racional cuando la amenaza de peligro es real, pero también sentimos miedos irracionales provocados por la angustia y la imaginación. El miedo se manifiesta a través de reacciones fisiológicas relacionadas con los sistemas nervioso y endócrino (sudoración, palidez, aceleración del pulso, etcétera). Estos cambios movilizan una serie de recursos, como la segregación de hormonas (adrenalina y noradrenalina) y la activación muscular preparándonos para el ataque o la huida. También puede provocarnos paralización, bloqueo físico y mental, que se traduce en conductas de indolencia o de sumisión frente al peligro o el dominio.

Podemos decir que los humanos sentimos miedo cada vez que enfrentamos una situación nueva, algo frecuente a lo largo de la vida, sobre todo en la niñez, y de nuestra reacción depende el aprender a manejarla para poder superarnos. Pero esto no ocurre siempre así; esos miedos racionales se pueden transformar en miedos neuróticos que son más complejos y a veces no están ligados a un origen real. Los miedos irracionales generan depresión, ansiedad, fobias, manías y en casos extremos paranoia. Habitualmente tienen su causa en las interrelaciones sociales y a veces se vuelven permanentes en nuestra vida (miedos crónicos) con pocas posibilidades de superación.

Todas estas variantes se diferencian del miedo básico en que éste se refiere a sentimientos de temor ante peligros evidentes que provocan una reacción de protección; en cambio, los derivados neuróticos del miedo se relacionan con sentimientos de temor de origen incierto que producen aislamiento.

La angustia –término muy utilizado en el psicoanálisis– es un temor opresivo, sin causa precisa, que origina aflicción, congoja o ansiedad y hasta sufrimiento o dolor. En el sentido y uso común, la angustia se hace equivalente a la ansiedad extrema y al miedo. Otros conceptos relacionados son: el terror, un miedo extremo ante alguna fatalidad o evento catastrófico; el susto y el sobresalto, que se producen por un acontecimiento imprevisto y generan un temor repentino; y el pánico, que es la respuesta a un miedo intenso.

Las consecuencias del miedo son muy diversas; van desde superación y aprendizaje, hasta pérdida de voluntad y sometimiento. Una exposición continuada a los estímulos que causan miedo puede generar cambios en la conducta y en el funcionamiento mental y fisiológico de las personas.

El miedo, además de poder ser real o imaginario, se sufre de manera individual o colectiva. Las reacciones descritas cuando son experimentadas en grupo se potencian. En consecuencia, si la respuesta es de superación o defensa, pueden generar movimientos revolucionarios o de resistencia social; pero si la reacción es de bloqueo, puede dar lugar a una caterva de individuos sometidos y atemorizados. Un tema relevante de nuestro tiempo es la inducción al temor como modelo social que disgrega, paraliza y subyuga.

El sometimiento por el miedo y la cultura del terror

Educar por métodos basados en el temor, la fuerza y la autoridad destruye la sinceridad y la confianza, y sólo se consigue una falsa sumisión
Albert Einstein

Thomas Hobbes (Leviatán, 1651) fue uno de los primeros pensadores en relacionar el temor con la organización política y la construcción del Estado. En la actualidad, la utilización del miedo como instrumento de sumisión desarrolla una metodología sofisticada con el objetivo de intimidar a los pueblos y manejar sus reacciones ante estímulos de temor inducido. La aplicación social de esta teoría recomienda la provocación de situaciones traumáticas violentas (asesinatos, desapariciones, torturas, etcétera) para someter grupos sociales problemáticos. Este procedimiento fue utilizado por las dictaduras militares en Latinoamérica durante el pasado siglo. Los especialistas en métodos de tortura llegaron a la conclusión de que sólo en estado de crisis mental provocado por temor físico, el individuo entra en una situación de tal vulnerabilidad que lo hace perfectamente manipulable.

La historia está llena de ejemplos de sometimiento por el miedo con fines políticos, económicos o sociales. En muchas ocasiones el manejo es tan sutil que es difícil darse cuenta cuando se está produciendo. Tenemos reciente el recuerdo de cómo padecimos en Ciudad de México un “ensayo apocalíptico” en forma de epidemia sanitaria, compartimos el miedo colectivo y nos quedaron grabadas imágenes que eran consecuencia de ese pánico: el sistema de transportes utilizado por fantasmas con tapabocas y guantes, o el milagro de una ciudad sin tránsito vehicular. Meses después pudimos deducir que en ese simulacro hubo segundas oscuras intenciones de tipo económico.

Una premisa de la teoría del sometimiento por el miedo, que los gobiernos aplican con precisión, es que se deben aprovechar los momentos de contingencia motivados por una catástrofe o peligros provocados, para imponer medidas de control y subordinación que en circunstancias normales serían rechazadas por la población.

El temor, difundido por el poder gracias al control de los medios de comunicación, es un arma efectiva utilizada en beneficio propio y en contra de los individuos. El miedo impuesto invade todas las capas de la sociedad hasta instalarse en el inconsciente colectivo presto a actuar al servicio de intereses creados. El miedo se convierte en pánico y en terror; así se instaura en la sociedad la cultura del terror.

A lo largo de la historia, los regímenes totalitarios e imperialistas han basado su dominio imponiendo la cultura del terror a través de una estrategia fundada en el miedo que subyace a la violencia y la coerción. Son habituales las campañas en contra de opositores al sistema establecido que representan “un peligro” para la nación. Este componente de crear temor unido a una política educativa que mantenga en la ignorancia a la población crea un binomio casi infalible para perpetuarse en el poder.

En la actualidad el miedo es uno de los factores más utilizado en la política internacional para satisfacer los intereses económicos y políticos de las naciones más poderosas. Las consecuencias son casi siempre las que proclamaban querer evitar: millares de muertos y desaparecidos, incalculables daños colaterales, millones de desplazados, hambre y miseria, entre otras calamidades. La cultura del terror se implantó en nuestro siglo a raíz de la llamada guerra contra el terrorismo, articulada por EU y sus socios europeos. Legitimados por una ONU manipulada e ineficaz, transgreden con impunidad el derecho internacional (detenciones ilegales en cárceles clandestinas, invasiones de países soberanos con objetivos encubiertos) y pisotean los derechos humanos, todo llevado a cabo por su brazo ejecutor, la OTAN, un organismo militar que mantiene el control del planeta desde su creación después de la segunda guerra mundial, “para resguardar la paz y la estabilidad”.

Los ejemplos de este mecanismo de actuación, consecuencia de una estrategia funesta y cruel aplicada por el verdadero “eje del mal”, se suceden en un escenario global acelerado. Las crisis económicas continuadas, los conflictos políticos inducidos, las guerras, el control policíaco-militar, el narcotráfico, la violencia y la corrupción generalizadas, la inseguridad y la impunidad, copan nuestra existencia diaria, son realidades impuestas, justificadas por unos medios de comunicación al servicio de la cultura del terror. La situación mundial rezuma tanta violencia que trae como consecuencia miedo y temor individual, pánico y terror colectivo.

Pasar a la acción

Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas
ha sido inyectado el veneno del miedo... del miedo al cambio

Octavio Paz

Todos padecemos esta situación pero casi nadie dice o hace nada; a los pocos que actúan o alzan la voz denunciando la realidad del sometimiento se les elimina de una u otra manera. Estamos paralizados por este miedo que nos tiene enganchados y del que nos dan nuestra dosis diaria, para mantenernos en esa apatía temerosa que domina y mediatiza nuestra vida cotidiana.

La cultura del miedo es inherente al autoritarismo, es el arma intimidatoria que nos mantiene secuestrados en una realidad que nos supera. Todos contribuimos para que el escenario impuesto se perpetúe, la realidad que vivimos es reflejo de lo que somos –la mordida persiste porque nos mochamos.

¿Es posible cambiar? ¿Hay salidas? Sin duda tienen que existir posibilidades de despertar de este mal sueño; hay quien dice que las mejores vacunas son la razón y el pensamiento libre. Pero creo que para conseguirlo se ha de pasar, indefectiblemente, por el cambio a nivel personal. El campo de batalla está en uno mismo; es ahí donde debemos empezar a actuar. En estos tiempos, la revolución comienza a nivel personal.


sábado, 29 de octubre de 2011

"Xantolo">Danza "Los Matlachines"



Danza que interpretan durante las fiestas del "Xantolo"

México-EU: ¿New deal con AMLO o marines en Chapultepec?

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El presidente Felipe Calderón, a su arribo a la capital de Paraguay para participar en la Cumbre Iberoamericana, se reunió previamente con el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y con el rey Juan Carlos I de EspañaFoto Notimex
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ué tienen en común el PAN y el Partido Demócrata de Estados Unidos? Ambos saben que son nulas sus posibilidades de ganar las elecciones presidenciales en 2012, a menos que den un golpe superespectacular que cimbre al mundo. Obama resultó un fiasco en lo político, en lo económico, en lo social y en lo militar. Para tratar de quedarse cuatro años más en la Casa Blanca se echó a los pies de Israel, de Wall Street y de Hillary (valga la redundancia).

Nada sugiere, sin embargo, que tanta obsecuencia le haya servido de nada. La gente que votó por él lo detesta. Los fascistas del Tea Party lo desprecian y cuentan los meses que faltan para pasarle por encima. Obama, pues, necesita desesperadamente hacer algo en grande. No pudo ganar la guerra en Irak ni en Afganistán, así que mejor sacará a sus tropas de esos desiertos. ¿Para mandarlas a dónde?

A lo largo de esta semana, el New York Times (NYT) y el Washington Post (WP) dedicaron sus principales noticias de primera plana a México. El WP descubrió que durante el sexenio de Felipe Calderón se duplicó la producción de mariguana, y la de amapola alcanzó un auge tal que México es ya el segundo exportador mundial de heroína, sólo por debajo de Afganistán. (Recuerden que cuando los talibanes tomaron el poder en Afganistán, la amapola fue erradicada casi por completo, pero las cosechas volvieron a normalizarse en cuanto llegaron los marines).

A su vez, el NYT confirmó que todos los órganos de seguridad de Estados Unidos se mueven a su antojo por territorio mexicano, y que han establecido estaciones (¿eso significa centros de espionaje y de mando?) en todo el país. Sendos rotativos quieren suponer que la heroica decisión tomada por Calderón al declarar la guerra contra (jaja) el narco en 2006, obligó a las fuerzas armadas mexicanas a concentrar sus esfuerzos en las ciudades, pero descuidó el campo, y por eso los cultivos de mariguana y amapola crecieron exponencialmente.

Los dos influyentes periódicos recalcaron la “amenaza contra la seguridad interna de Estados Unidos que representa la alianza de Los Zetas con los terroristas islámicos”. Y, al respecto, sacaron a relucir el recién desmantelado complot entre un iraní-gringo y ese cártel fundado y dirigido por paramilitares, que antes fueron militares y recibieron adiestramiento del Pentágono y de los kaibiles de Guatemala.

En ese contexto reapareció mediáticamente el caso del ciudadano somalí que, según esto, almacenaba explosivos en una casa de la colonia Cuauhtémoc para atentar contra la embajada de Estados Unidos en México. Anteayer, en Washington, al comparecer ante un comité que investiga el operativo Rápido y furioso, Hillary rectificó, según ella, a solicitud de Calderón, su opinión sobre los cárteles mexicanos: no son insurgentes, son terroristas, afirmó, en sintonía con la campaña del NYT y el WP, o sea, de ella misma.

Y ayer, de nuevo, en primera plana, el WP aseguró que Calderón mandó a la Marina, el Ejército y la Policía Federal a detener vivo o muerto a El Chapo Guzmán, lo que es más falso que un Rólex chino. Por su parte, desde Veracruz, la propia Marina afirmó que Los Zetas tuvieron que salir corriendo de esa entidad (lo que de ser cierto, nada bueno augura para Tabasco y Puebla).

¿Vienen las tropas de Obama a salvarnos? Si la decisión ya se tomó, debemos, como dice Galeano, dormir con un ojo abierto, porque la violencia se recrudecerá como nunca, para que los televidentes del otro lado de la frontera se horroricen hasta que estén listos para aplaudir el histórico anuncio de la operación militar (¿Cómo se llamará: Tormenta en la taquería?) que supuestamente restablecerá el respeto a los derechos humanos de nosotros, luego de bombardearnos y hacernos pinole.

Para que el plan siga su marcha, Calderón tendrá que volver a repetir, una y otra vez, lo que por enésima declaró el jueves: el Ejército se mantendrá en las calles el tiempo que sea necesario. Y en entrevista con La Jornada, su mínimo y fiel Ernesto Cordero, que no logra ni quiere disimular su parecido con Mister Bean, baló así: “debemos mantener la estrategia actual contra el narco” .

Según NYT, Cordero, el gallo calderónico para 2012 va a la cola de todos los precandidatos del país. Pero si el plan del hombrecito de Los Pinos se lleva a cabo, como lo anticipó Desfiladero hace cuatro sábados, en el proceso interno del PAN ganará la nominación por dedazo, a pesar del berrinche que ya está haciendo desde ahora la señora Vázquez Mota, cuyo apellido materno no casa con la guerra contra (jajaja) el narco.

Mientras el destape de Cordero aguarda la hora de la verdad, la gente de Marcelo Ebrard, con el delegado de Gustavo A. Madero, Víctor Hugo Lobo, a la cabeza, persiste en su empeño de anular las elecciones internas de dirigentes del PRD, meta que, en caso de ser alcanzada, dejará a ese partido fuera de los comicios presidenciales de 2012, pero no a Ebrard. Porque si éste saca de la cancha al instituto creado en 1989 por Cuauhtémoc Cárdenas, alegará que ya no tendrá caso que compita con Andrés Manuel López Obrador, para que las encuestas determinen cuál de los dos es el mejor posicionado, en un partido que prácticamente habrá dejado de existir.

Y si eso llegara a suceder, lo que no es imposible, sino al contrario, ¿qué hará Ebrard con toda la simpatía que por él siente, y todos los millones de votos que quiere darle, la profesora Elba Esther Gordillo? Obvio: irse al PAN, en lugar de Cordero. En todas partes en donde se hace oír, la cacique chiapaneca repite que podría apoyar a Peña Nieto, pero que anhela irse con Ebrard, su adorado güerito.

México, hay que volver a decirlo, sólo tiene una salida para seguir existiendo como país, y no como protectorado de Estados Unidos: impulsar un modesto pero irreversible proceso revolucionario, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, quien después de ganar las elecciones, el próximo primero de julio, tiene previsto poner en marcha un programa de emergencia para dar empleo a dos millones de personas en las primeras nueve semanas de su gobierno, y luego a cinco millones más. ¿Aplicando un modelo que inventó quién? ¿Hitler? ¿Mao? ¿Stalin? ¿Kadafi? ¿Sadam Hussein? No. El presidente Franklin D. Roosevelt, al inaugurar el New deal –o nuevo pacto social– en Estados Unidos.

El New deal, dice Wikipedia, es el programa que Roosevelt desarrolló entre 1933 y 1938 para luchar contra los efectos de la Gran Depresión de 1929, con el objetivo de sostener a las capas más pobres de la población, reformar los mercados financieros y redinamizar la economía estadunidense, herida por el desempleo y las quiebras en cadena.

Por eso, esta columna ha leído atónita la declaración que el excelentísimo señor presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gerardo Gutiérrez Candiani, emitió de viva voz el pasado miércoles en Oaxaca: AMLO debe demostrar que no está contra la iniciativa privada. ¿Cómo, cómo? ¿No será más bien la iniciativa privada, o más concretamente esa iniciativa privada es –la que forma el pequeño club de los dueños de todo– la que debe demostrar que no está en contra de más de 100 millones de mexicanos hartos de soportar sus abusos? ¿O qué pretendió decir realmente el vocero de esos señoritingos de nariz quirúrgicamente respingada? ¿Que el máximo dirigente opositor del país les jure de rodillas, como lo hizo Enrique Pelo Tieso en Querétaro, que está dispuesto a entregarles Pemex?

viernes, 28 de octubre de 2011

Manzanas terroristas..

Irak, Afganistán, México

Cárdenas y la historia

Clientela panamericana

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ACORDEÓN LEGISLATIVO. En sesión solemne se entregó ayer la medalla al mérito cívico Eduardo Neri Legisladores 1913 al investigador, científico, ambientalista y ex rector de la UNAM, José Sarukhán, en la Cámara de Diputados. A los legisladores les colocan una hoja con la letra del Himno Nacional
(en la imagen)Foto Cristina Rodríguez
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La ruta de la intervención en México fue trazada con pinceles presupuestales desde 2008 por George W. Bush, cuando logró que el Congreso aprobara en paquete fondos para acciones en tres países y una región: Irak, Afganistán, México y Centroamérica. En los dos primeros países los dólares eran evidentemente destinados a tareas bélicas, mientras en los dos últimos casos el objetivo era el combate al narcotráfico, al tenor de la llamada Iniciativa Mérida.

Ha sido lineal el curso seguido desde aquella significativa manera de englobar a nuestro país en el portafolio de financiamiento de acciones guerreras estadunidenses: México ha sido sumido en una guerra civil que ha ido cercenando libertades, garantías y expectativas cívicas y políticas de mejoría, y la imparable descomposición institucional ha colocado a la nación en una fragilidad que permite la injerencia de poderes externos para definir su impreciso rumbo.

Al empeoramiento progresivo de la situación mexicana se ha sumado el despliegue de una línea argumental constante: México es un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos. Como si no obedecieran a un diseño específico, casi como ocurrencias soltadas al aire, algunos funcionarios estadunidenses comenzaron hace pocos años a opinar que México es un Estado fallido, que se ha perdido el control territorial frente al narco y, a partir del segundo semestre de 2010, la tesis de que la incapacidad del gobierno mexicano podría provocar consecuencias graves en materia de atentados terroristas.

Ayer, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, redondeó lo que ella misma ya había advertido respecto al giro del narcotráfico mexicano hacia formas de terrorismo. Dijo a un comité legislativo estadunidense que la administración calderonista se niega a que se comparen manzanas con naranjas, pero aún así recordó que ella ha “expresado mi preocupación sobre eso en el pasado, y somos sensibles a las características que estos cárteles de las drogas han adoptado, que ciertamente se asemejan a actividades terroristas”.

La asignación de ese peligroso rol ha sido consolidada con la historieta de presuntas alianzas entre terroristas islámicos y zetas mexicanos para asesinar a un diplomático árabe en Washington y cometer otros atentados. Tal guión ha sido abundantemente puesto en duda, incluso por medios y analistas del primer nivel del tinglado estadunidense, pero aún así ha sido declarado verdad oficial de la Casa Blanca y el Pentágono para efectos de caracterización del vecino poroso.

Y en estos días, como oportunamente se había informado aquí, México ha ocupado primeras planas de dos de los principales medios estadunidenses, The Washington Post y The New York Times. En el primero se puntualizó que México ha duplicado su producción de mariguana y que ya es el segundo productor mundial de heroína, a partir de sus altas marcas en cultivo de amapola de opio. En el segundo se asegura que agentes estadunidenses han infiltrado cárteles mexicanos y que las estaciones de trabajo de esos extranjeros en suelo mexicano cada vez tripulan más las acciones de policías y soldados de nuestro país.

Frente a esas clarísimas evidencias de lo que la potencia vecina viene haciendo contra México no se han levantado voces ni protestas. Décadas atrás, las personalidades y organizaciones de corte progresista solían hacer a un lado sus firmes desavenencias para presentar frente común cuando advertían peligros de intervencionismo estadunidense. Una de las figuras destacadas de esa defensa nacionalista fue el general Lázaro Cárdenas.

Ayer, también, el hijo de aquel ex presidente patriota recibió del Senado la medalla Belisario Domínguez y en un discurso cuidadoso de las formas dijo ante Felipe Calderón Hinojosa que la violencia y la desigualdad son insoportables e inadmisibles en México. El diagnóstico nacional hecho frente a quien ocupa Los Pinos fue altamente desfavorable para éste y, en general, para quienes han mantenido al país en un tobogán durante tres decenios recientes.

La izquierda electoral mexicana, por desgracia, está profundamente dividida. Luego de la ruptura clave con el priísmo de corte neoliberal que encabezaba Miguel de la Madrid con Carlos Salinas ya como principal motor, y por la cual ganó un lugar en la historia, el ingeniero Cárdenas ha estado en el centro de discusiones profundas que han mellado su liderazgo y capacidad de influencia, sobre todo a partir de su reticencia a apoyar a Andrés Manuel López Obrador y de la aceptación de un encargo laboral bicentenario durante el gobierno de Vicente Fox.

De frente a esa misma historia, de la que ya forma parte indiscutible, Cárdenas aún tiene una responsabilidad importante, no sólo en materia de política interna, donde pareciera ganarle la preferencia por las opciones electorales correspondientes a los Chuchos y Ebrard rumbo a 2012, y los intereses familiares largamente sostenidos en Michoacán sino, en especial, en la cada vez más necesaria atención y denuncia del acecho estadunidense a México y la necesaria conformación de frentes unitarios de defensa ante el intervencionismo tan anunciado.

Astillas

Los Juegos Panamericanos se han desarrollado sin incidentes importantes y en un ambiente de normalidad que contrasta con el resto del país. A pesar de las fundamentadas dudas que había respecto al cumplimiento en tiempo y forma de compromisos de construcción de instalaciones deportivas, y los litigios sobre terrenos y concesiones que aún se mantienen, las competencias han transcurrido en paz, con una inauguración que para muchos resultó deslumbrante y con una recolección de medallas de oro que ayer ya había superado la marca histórica. Uno de los puntos oscuros ha sido la manera clientelar como el gobierno de Emilio González Márquez repartió los boletos de entrada tanto a las contiendas cotidianas como a las principales ceremonias, la inicial y la postrera. Así fue posible ver estadios semivacíos aunque en las taquillas no hubiera boletos y mucho menos en los sistemas electrónicos de venta... ¡Feliz fin de semana!

Twitter: @julioastillero

Facebook: Julio Astillero

jueves, 27 de octubre de 2011

Wirikuta el jardín sagrado...


Denuncian indígenas que se dieron más concesiones a firma canadiense en el área protegida

Avala el gobierno explotación minera en zona sagrada huichol

La actividad extractiva está prohibida desde 2001, afirman los habitantes de esa región

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Indígenas huicholes realizaron un recorrido este miércoles por instalaciones de la UNAMFoto Jesús Villaseca
Periódico La Jornada
Jueves 27 de octubre de 2011, p. 46

El gobierno federal entregó nuevas concesiones a empresas mineras para la explotación del subsuelo en territorio sagrado del pueblo huichol, con lo que no sólo viola sus derechos culturales sobre ese lugar, sino decretos y leyes, señalaron representantes de comunidades que desde ayer están en la ciudad de México para demandar respeto a esa zona sagrada.

Decenas de hombres y mujeres dejaron las fiestas de la cosecha y desde la sierra desértica de Jalisco y Nayarit salieron para difundir su demanda de cancelación de la explotación minera en Real de Catorce, San Luis Potosí, donde se localiza Wirikuta, una de sus zonas sagradas.

Además de la concesión que el gobierno federal otorgó en 2009 a la compañía canadiense First Majestic, ha entregado otras y hay al menos 30 proyectos mineros en la región desértica que se extiende desde Real de Catorce, San Luis Potosí, donde se ubica Wirikuta, hasta municipios aledaños que también forman parte del territorio sagrado, señaló Carlos Chávez, de la Asociación Jalisciense de Apoyo a los Pueblos Indígenas.

First Majestic posee 22 concesiones mineras a través de su filial Real Bonanza, y de las 6 mil 326 hectáreas que abarcan, 70 por ciento está dentro de Wirikuta. Además en el pleno corazón de este territorio, en el área de El Bernalejo, comunidad Las Margaritas, el gobierno otorgó otras dos concesiones mineras a la canadiense West Timmings Minning.

En conferencia de prensa Santos de la Cruz, uno de los representantes del pueblo wixarika, dijo: El Estado Mexicano está asesinando y secuestrando nuestros territorio sagrado. Quieren acabarnos, asesinar a nuestra madre tierra. Traemos ese mensaje para que considere y cumpla su palabra como lo ha planteado en la ley.

La zona es un área natural protegida estatal desde 2001, por lo que está prohibida la actividad extractiva, que desde 1988 está incorporada en la red mundial de sitios sagrados naturales por la Unesco y el 28 de abril de 2008 el presidente Felipe Calderón –vestido con la ropa del pueblo huichol– fue testigo del pacto Huauxa Manaka para la preservación y el desarrollo de la cultura wixarika, suscrito por los gobernadores de San Luis Potosí, Durango, Jalisco, Nayarit y Zacatecas.

De la Cruz señaló que pese a esos pactos y convenios firmados están acabando con nuestra propia vida y corazón. Exigimos respeto. No sólo en Wirikuta sino en todo el territorio sagrado. El Estado, agregó, violenta el derecho humano. Queremos vida, queremos existir.

La demanda, dijo, es el retiro de esas concesiones; estamos aquí no por gusto, sino porque existe la necesidad y urgencia de que aprendan a respetar al pueblo indígena. Llamó al gobierno a que considere esto, así como se ha vestido con el traje wixarika, que respeten el sitio sagrado, y se pongan la camiseta para retirar esas concesiones.

Esta región es rica en biodiversidad y concentra la mayor presencia de cactáceas endémica –sólo allí se localizan–, las cuales están amenazadas. Se trata de .3 por ciento del desierto chihuahuense que alberga la mitad de la población de flora de este tipo y 80 por ciento de especies de aves, explicó Humberto Fernández, de Conservación Humana. Es una isla de vegetación en medio del desierto y allí se encuentra la huella más antigua del hombre en el continente, afirmó.

A la conferencia asistieron unos 120 habitantes de las comunidades San Sebastián Teponahuaxtlán, Tuxpan de Bolaños, y Santa Catarina de Jalisco, entre otras, así como los actores Daniel Giménez Cacho y Patricia Llaca, que apoyan este movimiento.

Por la tarde, acudieron a ciudad universitaria y fueron recibidos por un grupo de académicos y recorrieron algunas facultades. Una comisión acudió a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.


miércoles, 26 de octubre de 2011

Homenaje a Manuel López Ochoa, Chucho el roto!..

Echa abajo el PRI en la Cámara la revocación de mandato...

Se condicionó a la voluntad de Peña Nieto: PAN, PRD y PT; señalan consumo de alcohol en curules

Entre acusaciones, diputados avalan de modo general la reforma política

Los cambios que permiten la iniciativa y consulta popular y las candidaturas independientes bastan para definir que es trascendente: PRI

La revocación de mandato desató el escándalo

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Emilio Chuayffet bajó a su curul para enfrentar las acusaciones en contra del tricolorFoto Francisco Olvera
Enrique Méndez y Roberto Garduño
Periódico La Jornada
Miércoles 26 de octubre de 2011, p. 5

En medio del escándalo, la Cámara de Diputados aprobó ayer en lo general la reforma a la Constitución en materia de reforma política, pero la rispidez con que los partidos abordaron la revocación de mandato –rechazada por PRI y PVEM descompuso la sesión, misma que tocó fondo y se suspendió cuando los legisladores se acusaron de beber alcohol en sus curules.

La crisis en la relación entre diputados obligó a una reunión urgente de los coordinadores parlamentarios, que acordaron reunirse a las 8:30 de hoy en la Conferencia para los Trabajos Parlamentarios, con objeto de acordar un pacto de caballeros que evite reditar una discusión como la de este martes.

Anoche, si los diputados Enoé Uranga y Porfirio Muñoz Ledo pidieron investigar elambiente etílico que se respiraba en el pleno, el panista Óscar Saúl Castillo aderezó que las bebidas corrían en la bancada de (Enrique) Peña Nieto, pero la sesión se le volvió a descarrilar a Emilio Chuayffet (PRI) cuando no detuvo a tiempo a su compañero de bancada y ganadero Julián Nazar, quien soltó: Si le hiciéramos un examen de sangre a Porfirio, 90 por ciento sería alcohol y 10 por ciento botana.

Llegado a ese tono, los coordinadores de PRI, PAN y PRD subieron a toda prisa hasta la mesa directiva para pedirle a Chuayffet parar la sesión.

Antes de declarar el receso, y mientras el griterío crecía en los pasillos, Chuayffet Chemor permitió a Muñoz Ledo responder: En todos los parlamentos, cuando un presidente de asamblea ve que se le está faltando al respeto a cualquier legislador, debe parar y borrarlo del diario de los debates. Pero nos ocurrió también en la comparecencia de (Javier, secretario del Trabajo) Lozano, que empezó a injuriar a los legisladores.

El pie al altercado, sin embargo, lo dieron Enoé Uranga y Jaime Cárdenas, a quienes secundó Muñoz Ledo. Uranga señaló hacia las curules de sus compañeros del PRD y Jaime Cárdenas afirmó que el tufo provenía de los priístas.

Más aún, le pidió a Chuayffet: ¡Orden, presidente, para que se deje de beber en esta sala de sesiones! El priísta, que durante toda la tarde fue acusado de parcialidad en favor del PRI, e incluso dejó por momentos su papel de titular de la Cámara para confrontar al PAN, devolvió a Cárdenas Gracia: Cada uno de los diputados conoce las obligaciones que nos impone la normatividad que rige a esta honorable Cámara.

Jorge Hernández Hernández, de la bancada mexiquense del tricolor, demandó al panista Óscar Castillo retractarse. ¡Lo conmino a que venga uno por uno y verifique si es cierto su dicho, y si no, que lo retire públicamente! El panista se disculpó con Hernández, aun cuando fue uno de los diputados a los que los perredistas acusaron de estar borracho en el pleno.

La descomposición que vive la Cámara es tal que, cuando algunos de sus compañeros le preguntaron a Enoé Uranga identificar a los diputados ebrios, ella respondió –azuzada por el priísta José Ramón Martel– que el perredista Avelino Méndez era uno de ellos.

La especie corrió tan rápido, que Avelino Méndez se apresuró a presentarse en la sala de prensa. Aquí estoy, y no estoy borracho. Y no porque me apure lo que piensen los diputados o ustedes, ¡sino mi mujer!, dijo a los reporteros, y soltó una sonora carcajada.

Definido como el único tema a abordar en la sesión de ayer, el dictamen de las comisiones de Puntos Constitucionales y de Gobernación generó desde el inicio el intercambio de críticas del PRI con PAN, PRD y PT sobre el alcance de la reforma, que estas tres bancadas calificaron de mocha y mutilada, al considerar que no concede más atribuciones a los ciudadanos, sino que fortalece el poder presidencial, y que su redacción estuvo condicionada a la voluntad de Enrique Peña Nieto.

Al defender el dictamen, Felipe Solís Acero (PRI) afirmó que la reforma es a 20 artículos de la Constitución, pero que basta con los cambios que permiten la iniciativa popular, las candidaturas independientes y la consulta popular para definir que es por sí misma trascendente. ¡No echemos a la coladera lo que juntos hemos construido!, expresó.

Panistas y perredistas criticaron que no se admitiera la relección de legisladores y alcaldes y Óscar Arce Paniagua, de cción Nacional, acusó al tricolor de gradualismo y de negarle a los electores la capacidad de decidir si los diputados y senadores se mantienen en sus cargos por un periodo más.

Muñoz Ledo definió que toda reforma política en el país, desde la década de los 70, ha tenido una intención. La de 1977, aumentar y pluralizar la Cámara de Diputados, constitucionalizar los partidos y abrir los espacios a la sociedad golpeada por el 68; y la de 1996, la autonomía a la autoridad electoral, darle credibilidad a la elección y limitar la intervención del gobierno en los comicios y la autonomía del Distrito Federal.

En ese sentido, dijo que la de ahora tiene como intención fortalecer al Ejecutivo, con algunas migas para las graderías, para permitirle escapar a la jurisdicción del Congreso, al permitirle no tomar protesta ante esta soberanía e incluso designar a su sucesor automático, como lo hizo Porfirio Díaz. Esta es la reforma de quienes quieren volver a Los Pinos en términos predatorios.

Los grupos parlamentarios presentaron 45 reservas, y se admitió una propuesta de Jaime Cárdenas para que los candidatos independientes reciban financiamiento público y tiempos oficiales en radio y televisión. El PRD propuso introducir una fracción VI al artículo 35 constitucional, para incluir la revocación del mandato.

Durante casi cinco horas, el PRI alegó que no podía incluirse la adición, porque como Cámara revisora no podía alterar la minuta del Senado y que esa figura no forma parte de la agenda del presidente Felipe Calderón. Es más, punzó Martel, de existir actualmente, el PRD ya habría solicitado la revocación del mandato calderonista.

Los priístas se solazaron en la mancuerna PAN-PRD y Muñoz Ledo les devolvió:Reacciona el PRI como si hubiera perdido a su novia del PAN.

Impugnado por negar que el tema se debatiera, Chuayffet primero bajó a su curul para utilizar enseguida la tribuna. Desde ahí, afirmó que es la Constitución la que remite al reglamento sobre la conducción de las sesiones, y reclamó: Dejemos de estar por la cuerda con trampitas de burócratas que no progresaron.

Una y otra vez, todos los oradores del PRI no pudieron explicar si están en favor o no de la revocación del mandato, en lo que Muñoz Ledo calificó como una contribución al cantinfleo.

El tricolor pidió tiempo, que la revocación de mandato se revise en comisiones –como se hará en la de Puntos Constitucionales a partir de hoy– y Miguel García Granados cerró con broche de oro: ¡Hacer las leyes no es hacer un kilo de tortillas!


lunes, 24 de octubre de 2011

PRD en su laberinto...¿Encarcelar a Fidel Herrera?


El PRD ha afinado su sistema interno de elecciones: en cada oportunidad produce invariablemente un escándalo, e incluso en los casos en que aparentemente todo transcurre en márgenes aceptables de normalidad (ayer, por ejemplo, fueron mayoría los estados en que no hubo estridencia) los resultados de cara a la sociedad acaban siendo lamentables, pues muestran un partido profesionalmente dedicado a la defraudación en casa, la manipulación clientelar y el oportunismo discursivo, y calculadamente distante de las verdaderas luchas que la izquierda debe dar en general y en especial de las que el grave momento del país reclama.

Ni siquiera queda a algunos de sus militantes sensatos de base la posibilidad de tomar un bando en conflictos específicos, pues suele suceder que los apasionados denunciantes de arbitrariedades y atropellos lo son simplemente porque fueron desplazados o superados por otros ejecutores mejores, metida la gran mayoría de los aparatos operativos de cada corriente o tribu en el mismo perol de la ilegalidad y elpragmatismo extremo.

Lo sucedido ayer es un episodio más de la negra telenovela perredista, a la que hace mucho tiempo le falta el amarillo. El grupo alineado con Marcelo Ebrard (con el delegado Víctor Hugo Lobo y el directivo Jesús Valencia como figuras estelares) impidió el reparto de papelería electoral y la realización de comicios internos en varias entidades, entre ellas la principal del reino del sol azteca, la capital del país. Del otro lado, la dupla que se ha instaurado como representante y defensora del lopezobradorismo en esa demarcación federal, René Bejarano y Dolores Padierna, esta vez asociada con un segmento de la Nueva Izquierda (no necesariamente con los meros Chuchos como partícipes), que prefirió encarecer posteriores ventas de lealtad al ebrardismo pertrechándose coyunturalmente del lado de la pareja rectora de la Izquierda Democrática Nacional.

No hay lugar para la inocencia ni la ingenuidad. Padierna, siempre en sintonía con el emblemático profesor Bejarano, aprovecha la ocasión para lanzarse contra Ebrard en busca de debilitarlo o contraponerlo con las bases de cara a otro proceso crítico, el de las encuestas que habrán de definir el nombre del candidato presidencial del PRD. Asumiéndose como libre de culpa clientelar, el movimiento Padierano o Renodores lanza las primeras despensas de compra de voto contra el edificio central de la administración capitalina, acusándose en el otro, dibujando involuntariamente el mapa real de las navegaciones mercantiles realizadas por una y otra flotas, por los piratas de la izquierda que en pleito por el botín acaban denunciándose.

Los Chuchos, desde luego, son felices tanto en función de ganar expresamente posiciones dignas de posterior mercadeo que perdiendo, desgastando, demeritando la imagen del partido actualmente a su cargo, pues bien pagado será en esta ocasión todo lo que ayude a restar posibilidades de continuidad a las siglas perredistas. Un huipil de tres colores ha sido lanzado oportunamente desde el copete del poder priísta como presunto manto de salvación y a esos propósitos de recuperación de la plaza capitalina mucho ayudará la crisis del PRD que los buenos gerentes de la izquierda dialoguista sabrán convertir en posiciones y avances adjudicables a una personalizada política de acomodos con el adversario fraterno que es el PRI (y más una supuesta representante de su ala izquierda como sería la ex gobernadora de Tlaxcala).

Astillas

Una tentación recorre los pasillos de Los Pinos: la de dar un golpe ejemplar al priísmo en la persona del ex gobernador de Veracruz Fidel Herrera Beltrán, a quien Felipe Calderón personalmente y de manera pública ha hecho cargos dignos de obligada indagación judicial. Según estimaciones del Primer Guía de Turistas del país, Herrera habría abierto a uno de los cárteles del narcotráfico las puertas de la entidad que gobernaba, al grado de ocultar información oficial sobre hechos delictivos e incluso (basándose Calderón para este punto en información publicada en medios de comunicación) negociando directamente rescates de secuestrados. El sometimiento de Veracruz a uno de los grupos delictivos, el de Los Zetas, habría sido roto de manera espectacular a partir de la aparición de cuerpos en Boca del Río, en un paso a desnivel junto a una conocida plaza comercial, momento éste que precipitó una alianza entre el gobierno estatal, ya a cargo de Javier Duarte, y el federal que puso a la Marina al frente de una amplia operación de recomposición con mano dura, dejando asomar incluso la figura de los grupos paramilitares (Los matazetas). En las oficinas centrales del PRI, donde Herrera es uno de los secretarios regionales, se estima que el gobierno federal no tendría los elementos suficientes para sustentar una acusación contra el políticamente longevo veracruzano y que, en caso de decidirse a dar un zarpazo judicial con ánimos mediáticos, la maniobra podría resultarle tan contraproducente como en el caso de Jorge Hank Rhon en Tijuana. La tentación de ir contra Herrera, a quien el vocero extraoficial del calderonismo para golpes políticos difíciles o improbables, Miguel Ángel Yunes, ha llenado de acusaciones graves, tiene como telón de fondo la misma obsesión de uso de lo judicial para proyectos electorales que se ha visto en otras entidades. Veracruz es el tercer sitio de aprovisionamiento para los comicios venideros, después del estado de México y el Distrito Federal, y el panismo yunista fue declarado perdedor por unos cuantos puntos porcentuales de diferencia en la pasada contienda por la gubernatura... Y, mientras Calderón ha firmado el decreto correspondiente a la llamada ley 5 de junio, con la que se imponen normas jurídicas que pretenden reducir las posibilidades de repetición de desgracias como la de la guardería ABC en un país donde lo que faltan no son letras normativas sino voluntad y capacidad para aplicarlas, ¡hasta mañana, con un interesante triunfo de Cristina Kirchner!

Twitter: @julioastillero


domingo, 23 de octubre de 2011

México: violencia e identidad...


México:
violencia e identidad

Ricardo Guzmán Wolffer

Porque no somos libres es que el cielo puede
caernos encima

Antonin Artaud

En México nunca se había tenido registro de la violencia que ahora se vive: cadáveres impensables y sus partes en una escalada de tortura. Pero la violencia no es exclusiva de los delincuentes: es constantes el abuso de militares –con todo y lo resuelto por la Corte Interamericana de Derechos Humanos– y otras policías.

Hablar de la tipificación de delitos en las leyes puede ser útil para entender qué quiere un país en su alocución oficial, pero el inaudito grado de impunidad que hay en México haría estéril tal análisis discursivo. Se calcula que apenas se investiga el tres por ciento de los delitos cometidos y de ese porcentaje apenas se castiga un sesenta por ciento; es decir, que se castiga, en el más optimista análisis, el 1.5 % de los delitos cometidos. Ese porcentaje corresponde, en su mayoría, a delitos del orden común y la mayor parte de la población carcelaria en México es de personas de bajos recursos. La mayoría de los delitos de cuello blanco (salvo los de delincuencia organizada), por ejemplo, no son considerados graves. Pero aunque lo fueran, la población carcelaria adinerada es mínima: no modifica el fenómeno delincuencial en México. Lo mismo sucede con la medida de aumentar las penas carcelarias para los delitos más recurrentes. Por más que el discurso gubernamental sea de éxito contra la delincuencia organizada, las decenas de miles de muertos, las ciudades diezmadas, las protestas ciudadanas e incluso los medios de comunicación (muchos proclives a no hablar de esa violencia cotidiana), muestran lo contrario. Hay otras violencias estatales: en mayo de 2011, México llegó a la máxima deuda pública en su historia (355 mil millones de dólares): las consecuencias en la vida cotidiana serán inocultables.

En este contexto, sólo queda hacer el análisis de cómo vive la población mexicana esa violencia que a todas luces resulta imparable. Pero en el inconsciente colectivo mexicano eso no es nuevo.

México fue colonia nominal de España desde 1521 hasta 1810. En los hechos todavía lo es: desde hace unos años los bancos españoles obtienen beneficios demenciales de México. Ello por dar un ejemplo, pues los intereses españoles no sólo están en la banca mexicana, ni son los únicos colonizadores de cuello blanco. Sobra decir que desde que salimos de las garras de España, caímos en las de los vecinos del norte: la pérdida de la mitad del territorio en 1845 apenas es un dato significativo. Los miles de muertos mexicanos contemporáneos, con sus consiguientes millones de familiares y poblaciones afectadas, no corresponden con los billones de dólares que se obtienen de ganancia en eu con el tráfico de drogas, armas y personas (para todas las variantes de delitos) en y hacia México, ni alcanzan para comprender el fenómeno en su integridad. Y esa desesperanza el pueblo mexicano la vive esencialmente igual desde hace siglos.

Las causas para la violencia son múltiples. Una innegable es la sensación de que el pueblo, los vecinos, los familiares, estamos solos frente al Estado. El Estado jamás ha representado a los autóctonos. Durante la Colonia eran los mexicanos contra los invasores que arrasaron con las mujeres locales. Octavio Paz, desarrolla en El laberinto de la soledad el concepto de que todos los mexicanos somos hijos de la chingada en alusión a la mujer ultrajada, primero, por la imposición sexual y luego por continuar procreando la estirpe del extranjero. Incluso en la actualidad, el discurso interno de los mexicanos se desarrolla desde el “nosotros” frente a “ellos” (los españoles conquistadores, los gringos impositivos, los chinos que invaden el país con productos de bajo precio y mínima calidad, los coreanos que controlan el comercio en ciertos lugares, etcétera). Y en ese contexto el Estado sólo ha servido para perpetuar el despojo. Es revelador que los legisladores y los policías estén en los últimos lugares de confiabilidad entre la población. En muchos municipios el orden es impuesto por los narcotraficantes, no por los órganos del Estado. Esa falta de pertenencia, de confianza, de sentirse respaldado por un verdadero orden legal, explica en parte que cada vez sean más los mexicanos dedicados a delinquir.

Sería fácil hablar de las causas de la violencia en los mexicanos: somos un pueblo históricamente violentado, pero los niveles de violencia es lo sorprendente. El desprecio por la vida humana ha llegado a niveles insospechados: las balaceras (a veces acompañadas de granadas) pueden darse en cualquier hora y en cualquier lugar: en el centro de Acapulco, famoso destino turístico, en pleno día; en el centro histórico hubo un encuentro donde niños y familias murieron acribillados por las balas de los delincuentes que luchaban entre sí. Un secuestrador se hizo famoso por mutilar las orejas de todas sus víctimas, las devolviera o no vivas. El fenómeno de la violencia ya no debe ser entendido como el de personas psicópatas y mucho menos como psicóticos que no comprenden lo que hacen. Estamos ante un actuar social que responde a un análisis diferente del que se hacía con sujetos delincuentes.

Por un lado, hay que analizar el hecho de que en prácticamente todas las bandas de secuestradores hay policías o militares, ya sea en activo o en retiro: el Estado se ha vuelto delincuente. No es nuevo decir que para muchas personas, el Estado se encarna en sus políticos o en las fuerzas del orden. Para visualizar ese pacto social hay que ver quién lo ejerce. El comprobar reiteradamente que hay policías secuestradores nos muestra cómo el Estado se ha degradado. El grupo de losZetas, inicialmente formado para proteger al narcotraficante Osiel Cárdenas, domina varias plazas (municipios o estados con actividad de narcotráfico) del país y se ufana de ser el grupo de delincuentes más sangrientos. Además, como buenos representantes del Estado paralelo, cobra “impuestos”, tanto por ingresos como por uso de suelo: constituye un Estado con mecanismos más eficaces para obtener sus pagos. Las noticias sobre narcopolíticos (legisladores y del poder ejecutivo) se difunden desde hace décadas. Pocos se comprueban. Entre jueces y magistrados se comentan agresiones y hasta muertes a manos de delincuentes organizados.

La ineficacia gubernamental, por más datos favorables que transmita regularmente en los medios de comunicación, se demuestra en los hechos: los muertos siguen, la sociedad se manifiesta y la impunidad continúa. La población, en ese contexto, termina por asimilar como normal lo que en otros años sería impensable para el país entero. La violencia ha dejado de ser excepcional para volverse cotidiana (hay familias enteras, incluidos menores, dedicadas al secuestro; o pueblos o ejidos –núcleo agrícola– dedicados a la siembra de marihuana). La violencia dejó de ser ficticia para volverse real (todos los días en periódicos y televisión hay datos sobre asesinados). La violencia no sólo es individual, sino colectiva: la imitación de las conductas ha modificado los patrones sociales: recientemente fue detenido un sicario (asesino del crimen organizado) de doce años, con varios muertos en su carrera criminal. A nadie sorprende que los niños jueguen a ser secuestrados. En escuelas del norte del país se enseña a los niños de kínder qué hacer cuando se da una balacera en la calle, o ha sido necesario explicarles que las personas también se pueden morir de viejas.

La parte más complicada del análisis sobre esa barbarie que se vive en México, con mayor intensidad en ciertos lugares, es establecer si esa violencia es o no justificada. No puede evitarse establecer que las políticas económicas, agrícolas y de empleo han llevado desde hace décadas a que los hombres de pueblos enteros abandonen el país en busca de empleo. Muchos estados de la República dejarían de existir si no fuera por las remesas de dólares que envían los trabajadores mexicanos en eu. Los costos de vida cotidiana llevan a millones de personas a vivir en condiciones de miseria. ¿Cómo explicar las muertes por desnutrición o por enfermedades propias de la pobreza, cuando en México vive el hombre más rico del planeta? ¿A quién pueden recurrir los mexicanos? Los cientos de iglesias que se crean cada año parecen no responder mejor a las necesidades de sus feligreses que la tradicional católica, en declive porcentual. Si los mexicanos no confían en sus autoridades, políticas y “morales”, para sobrevivir seguirán buscando sus propios caminos.

El grado de salvajismo que se puede ver en cualquier canal de televisión o en cualquier periódico hacen obsoletos los conceptos del delincuente como luchador social o como anticipador de una nueva consciencia: la relación entre el criminal, ya como enfermo individual o enfermo social, respecto del pacto social, discutible o no, se ha perdido ante la crueldad gratuita y las muertes sin sentido. La lucha de clases también parece fuera de contexto: ¿qué rico merece tanta tortura? Las obras sociales de los delincuentes no explican su falta de captura. Suele confundirse el miedo con el respeto.

Quizá la única respuesta de tanta violencia sea que sólo así los criminales serán recordados. Entre los miles de muertos y entre los capturados, el olvido es común: ante la falta de referentes sociales, cuando los ideales comunes se han perdido, sólo queda el ego para evitar la inadvertencia: la historia de todos los delincuentes es irremediablemente la misma: saldrán de la pobreza, ejercerán el poder para consumir y dilapidar lo abruptamente conseguido, y terminarán con esa breve existencia de esplendor que da el crimen, ya muertos, ya encarcelados. Los delincuentes se realizan en el consumo y no en la producción de bienes sociales. De ahí la ostentación de joyas y mujeres, y como muestra de unicidad, de la violencia despiadada. Uno de los narcotraficantes famosos era conocido como elMataamigos, por el salvajismo con que trataba incluso a sus cercanos.

En el ánimo de convencernos, en este mundo global donde la información y el consumo se renuevan en el vértigo, de que nuestra primera necesidad es consumir (patrimonio, tiempo, vidas ajenas, etcétera) se ha perdido la importancia de contar con referentes mínimos de cohesión social, quizá por la imposibilidad de que las sociedades de consumo ofrezcan igualdad en las posibilidades de existir y tener acceso a esos “bienes”. Los nuevos criminales no tienen culpa, pero no están locos: ante la falta de ideal referente, el imperativo de goce promueve la satisfacción sin límites. Sin duda los asesinos despiadados tendrán sus propios referentes heroicos y así como los terroristas ven en la muerte de unos cuantos “enemigos” su realización, habrá secuestradores y homicidas que podrían entrar a la categoría de los delincuentes “espirituales”, pero cuando las víctimas son sus congéneres, sus vecinos, cómo entender que incluso las fuerzas del Estado sean tratadas como la Otredad absoluta que merece la total aniquilación y si es con crueldad y sufrimiento, mejor. Hay un goce del mal del prójimo que es parte de la condición humana. Desmentir este deleite destructor conlleva peligros importantes: no se puede remediar aquello que no se ha aceptado. Para controlar los efectos sociales dañinos de las tendencias destructivas habría que empezar por admitirlas. La historia de violencia anida en el adn social; lograr su liberación gratifica, pero ello no sólo carcome al violentado, sino esencialmente al violentador.

Estos nuevos invasores, estos nuevos portadores de la peste, han obligado en México a que muchas personas se replanteen un cambio radical de los conceptos acerca de la convivencia cuando la vida no es acompañada en su curso. La necesidad más esencial del humano que presiente la existencia de algo metafísico en aquello a nuestro alcance, ha desembocado en la pesadilla y no en el sueño reparador. Hemos vuelto a la peste medieval para volver a ver pilas de cadáveres; para toparnos día a día con cabezas humanas rodando a nuestros pies y en nuestras manos de papel y de televisión; para ver correr ratas monstruosas con bocados innombrables entre los dientes sangrientos. El hedor de la muerte ha ahuyentado a muchos de sus tierras y familias. El reposo de los sentidos ha sido alterado.

El monstruo que aúlla con la voz de los muertos caídos todos los días y a todas horas es una poderosa llamada a la potencia que anima al espíritu. Al impulsar a los hombres a que se vean tal como son, se ha eliminado la máscara. ¿Qué espejo tendrá la fuerza para permitirnos entender cómo somos en realidad?


Foto tomada por un turista polaco en alguna carretera mexicana

El espejo quebrado de la historia nos refleja y las sombras del pasado mediato llegan alentadas por la primera conquista, cuando la muerte llegó a caballo, vestida con petos de hierro y cargando en las manos las balas preparadas en el otro lado del mundo. Así como los narcos y sus compinches han llegado en una nube de vapor sangriento para envolver a todos, así llegaron los españoles, envueltos en el misterio de las profecías que habrían de cumplirse, primero que en nadie, en la mente del entonces dirigente, Moctezuma II. Fueron necesarios siglos para que alguien pudiera afirmar que los mexicanos somos producto de ese choque de dos mundos, ciertamente emparentados por el gusto de la sangre (para los mexicas la renovación en la ofrenda, para los españoles la renovación en el sacrificio). Para los niños, la ubicación territorial, entre otras causas, sigue haciéndoles decir “nosotros” ante los hispanos, los “otros”. Pero estos nuevos portadores de la muerte incubada en el cuerpo no vienen de otro continente; vienen de la cercanía más inmediata, de nuestra tierra, de nuestro tiempo, de las condiciones creadas por nuestros “dirigentes”: de nosotros mismos. Ya no es posible decirles “ellos”, ya no tiene sentido histórico referirse a “esos”... locos, desgraciados, hijos de la chingada. No hay esa diferenciación de piel e idioma. La publicidad nos hace creer que visten de un modo singular, que bastaría ser mínimamente observadores para detectar al enemigo sangriento; que bastaría colocar orejas en los lugares adecuados para escuchar el aullido del lobo, pero claramente no es así. En las ciudades principales los hijos y los nietos de los delincuentes conviven y se divierten con y a expensas de los descendientes de los demás, los buenos. La segunda y tercera generaciones de la delincuencia, que viven en las “mejores” colonias y calles, afanados en mimetizarse con el resto de la población, es una realidad apenas dibujada por los detenidos de primera plana (los juniors delincuentes).

Entonces, ¿cómo entender la identidad del mexicano cuando el enemigo está adentro? Codiciosamente las leyes intentan decirnos que hay dos tipos de mexicanos: unos que merecen trato justo, hipergarantista, y otros que no. Para saber si tienen razón habría que ver la eficacia y los resultados de esas leyes que muy poco logran y que en casi nada modifican la vida cotidiana de quienes viven fuera del reclusorio, pero en otra cárcel construida con desconfianza y miedo en el mañana. Entre otras, la libertad de tránsito se ha perdido. No ha sido necesario el toque de queda para que los padres enseñen a sus hijos a no salir a ciertas horas, en cierto lugares y bajo ciertas compañías. El peligro de la moralina como remedio tiene años en boca de los fariseos que pedían cero derechos para las ratas que no aparecieron, salvo en el espejo.

La consabida religión oficial, antes por decreto y ahora por acción, nos impone el deber de poner la otra mejilla. ¿Cómo lograremos colocarnos siquiera para recibir el primer golpe cuando pensamos que “los otros”, los salvajes delincuentes capaces de hacer ver como civilizados a los criminales masivos de otros tiempos, no merecen siquiera el derecho de ser contemplados como seres humanos? Si la humanidad reside en lo esencial, sin importar la piel, el idioma o incluso las acciones, el inconsciente colectivo le ha quitado esa calidad a los bárbaros que siembran cadáveres cada vez más profanados. Nadie se ha planteado la opción de colocarse en los deseos y la mente de quienes infectan niños (con drogas o pedofilia: el abuso es el mismo), arrasan pueblos enteros y se afanan en mostrarse más inhumanos al exhibir el producto de sus torturas salvajes.

La primera acción debe darse en nuestra percepción de los hechos. Exigir resultados a unas autoridades incapaces de ocultar sus vínculos con embajadores de la ilegalidad está de sobra. Su ayuda o inacción los ha colocado casi al mismo nivel de los otros depredadores. Entender el fenómeno de la violencia, para tener un atisbo de luz en esta noche de luna roja, debe incluir el hecho de que esos seres despreciables también son humanos y, en muchos casos, personas que conviven con amplios sectores de la población. Las astillas del espejo de la historia nos recuerdan que durante mucho tiempo fue necesario que los mexicanos aceptaran estar cubiertos con la sangre de prehispánicos e invasores para comenzar a comprender el discurso de la identidad. Ahora ese mismo Destino nos ha colocado en la dolorosa situación de ver cómo esas palabras que definen lo que somos llevan la sangre de nuestros más cercanos y la posibilidad de que cualquiera sea el próximo en caer al vacío. Ese abismo que nos hemos cansado de ver se ha fijado en nosotros, en todos, especialmente entre quienes siembran el desconsuelo, y sus palabras son inaudibles. Muchos no querrán saber quiénes somos y qué podemos hacer para volver a la certeza de que la vida es más que sangre, miedo y furia.


sábado, 22 de octubre de 2011

WikiLeaks y las pruebas del compló’ contra AMLO



Durante cinco años, el discurso de Andrés Manuel López Obrador se centró en dos palabras: “el complot”.

Andrés Manuel López Obrador

Pero, para muchos, la confabulación contra quien fuera candidato de la Alianza por el Bien de Todos a la Presidencia de la República en 2006 era sólo producto de su imaginación.

Hoy, gracias a WikiLeaks y a su fundador Julian Assange, quien obtuvo cables clasificados del gobierno de Estados Unidos (EU) redactados en diferentes partes del mundo, se puede afirmar que el complot sí existió.

Sus protagonistas fueron funcionarios públicos, políticos y hasta jerarcas de la Iglesia Católica.

Todos ellos desfilaron ante diplomáticos de la Embajada de Estados Unidos en México y del Vaticano para conspirar contra quien en ese momento encabezaba las preferencias electorales para ganar la Presidencia.

Luego de una minuciosa exploración que hizo Reporte Indigo en los miles de cables de WikiLeaks correspondientes a México que no han sido revelados ni editados, encontramos los nombres de tres personajes clave del complot contra AMLO.

El primero es Arturo Sánchez Gutiérrez, consejero federal del Instituto Federal Electoral (IFE) de 2003 a 2010, quien estaba obligado a guardar imparcialidad como miembro del órgano supuestamente independiente encargado de organizar la elección.

De acuerdo al cable 06MEXICO3309, clasificado como “confidencial”, Sánchez Gutiérrez, a quien la embajada califica como un consejero “con poco amor hacia López Obrador”, se presentó días antes de la elección presidencial en las oficinas de la representación del gobierno EU en México.

Ahí informó que los resultados de los comicios que se realizarían el 2 de julio de 2006 no se darían a conocer ese día y que AMLO perdería la elección por pocos votos. También abogó por la causa del candidato del PAN Felipe Calderón.

El segundo es José Sidaoui, subgobernador del Banco de México de 2006 a la fecha, quien por ser servidor público tenía prohibido hacer proselitismo usando su cargo.

Según el cable 06MEXICO820 sin clasificar y “sólo para uso oficial”, cuatro meses antes de la elección, Sidaoui hizo una advertencia a los funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en México.

Dijo que si Andrés Manuel López Obrador ganaba las elecciones, “gobernaría como Hugo Chávez en Venezuela” y que no sólo representaba una “amenaza para el crecimiento económico, sino también para la estabilidad macroeconómica”.

El tercero, y quizá el más inesperado, es Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, líder moral del PRD y ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, quien el próximo 27 de octubre recibirá en el Senado de la República la medalla Belisario Domínguez.

En el cable 06MEXICO6867, clasificado como “confidencial”, se afirma que a pocos días de que Felipe Calderón tomara posesión como presidente de México en medio del descrédito, Cárdenas Solórzano estuvo en la Embajada de Estados Unidos en México y cabildeó ante los funcionarios norteamericanos contra su compañero de partido Andrés Manuel López Obrador y a favor de Calderón.

La trama se complementa con las acciones del arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez.

El cable 06VATICAN60, dado a conocer por el periódico La Jornada en julio de 2011, revela que el “influyente cardenal de América Latina” asistió en marzo de 2006 a la Embajada de EU en el Vaticano.

Ahí manifestó su preocupación “por la creciente presencia de líderes de izquierda en América Latina”, enumerando desde Fidel Castro hasta López Obrador. Dijo que era “una tendencia peligrosa” y pidió directamente la “ayuda” de George Bush para evitar que un gobierno izquierdista asumiera la Presidencia de México.

Reporte Indigo presenta las pruebas documentales del complot y sus protagonistas.

http://www.reporteindigo.com/sites/default/files/imagecache/node_thumb/portadas/flash/2011/10/portada_2.jpg


viernes, 21 de octubre de 2011

Capturan y asesinan a Muammar Kadafi


El CNT confirma que todos los males de Libia, incluido el coronel, han desaparecido

Kadafi, golpeado, baleado y asesinado en tormentosa captura

Comandante de los alzados dice que el líder libio intentó huir y se refugió en un alcantarillado

Aseguran que en la operación lanzada en Sirte también murieron sus hijos Saif y Mutassim

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El coronel Muammar Kadafi, recién capturado, en la última imagen en que aparece con vida, tomada de la televisión libiaFoto Ap
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Un combatiente del CNT inspecciona el alcantarillado en el cual presuntamente se refugió Muammar Kadafi en un intento por escapar de sus captoresFoto Ap
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La pistola de oro que, según los insurrectos, perteneció al abatido líder libioFoto Reuters
Reuters, Afp, The Independent y Dpa
Periódico La Jornada
Viernes 21 de octubre de 2011, p. 31

Trípoli, 20 de octubre. El líder libio Muammar Kadafi fue asesinado hoy por combatientes del Consejo Nacional de Transición (CNT) que tomaron Sirte, pueblo natal y último bastión del coronel. Su cuerpo ensangrentado fue mostrado al mundo en un video grabado en teléfono celular; la cadena de televisión qatarí Al Jazeera mostró a Kadafi herido pero vivo después de ser capturado. Tenía el rostro ensangrentado y fue bajado de un automóvil a empujones. Las circunstancias de su muerte eran, al cierre de esta edición, confusas y había versiones encontradas.

Los sublevados aseguraron además que los hijos del coronel, Saif Islam y Mutassim, también murieron en Sirte, en la costa central libia.

Mahmud Jibril, jefe del ejecutivo del CNT, que desde marzo pasado cuenta con el apoyo militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), declaró en conferencia de prensa: confirmamos que todos los males, además de Kadafi, han desaparecido de este querido país. Es tiempo de comenzar una nueva Libia, una Libia unida. Un pueblo, un futuro.

El vehículo en que lo trasladaban vivo, envuelto en disparos

Jibril reconoció que cuando lo encontraron Kadafi estaba bien de salud y llevaba un arma; agregó que fue subido a una pick up y al arrancar, el vehículo se vio envuelto en un tiroteo entre combatientes y revolucionarios, y el coronel murió de un disparo, según Afp.

De acuerdo con Reuters y The Independent, Jibril dijo que Kadafi fue sacado de un túnel de alcantarillado sin ofrecer resistencia. Cuando comenzamos a moverlo recibió un balazo en el brazo derecho y cuando lo subieron a una camioneta no tenía otras heridas. Sin embargo, cuando el auto comenzó a moverse quedó atrapado en un tiroteo entre los revolucionarios y las fuerzas kadafistas, en el que recibió un balazo en la cabeza, indicó Reuters.

Mohamed Leith, comandante de los alzados, en declaraciones a Afp, señaló que Kadafi viajaba en un jeep cuando los rebeldes abrieron fuego. Trató de escapar y se refugió en un tubo de alcantarillado. Los combatientes del CNT abrieron fuego otra vez y él salió con un Kalashnikov en una mano y una pistola en la otra, los rebeldes abrieron fuego otra vez, lo hirieron en la pierna y el hombro. Después murió, según Leith.

La cadena de televisión árabe Al Arabiya informó que el combatiente Ahmed Shebani, de 18 años, fue el responsable del disparo que quitó la vida a Kadafi.

El joven presuntamente hirió al coronel en el hombro cuando intentaba huir a través de un tubo de desagüe.

En una imagen, Shebani es llevado en hombros por varios compañeros alzados y muestra la pistola de oro sólido que fue propiedad del abatido líder libio.

Un video difundido por Al Jazeera mostró a un Kadafi ensangrentado y todavía con vida caminando mientras era llevado a empujones por los opositores armados que lo maltrataban tras haber sido capturado y en un momento pareció que se resistía y fue golpeado con una pistola en la cabeza.

Kadafi murió por heridas de bala en hombros y pecho, según un médico del hospital en Misurata hasta el cual fue llevado el cuerpo desde Sirte, indicó la agencia Dpa.

El cadáver parcialmente desnudo fue entregado a una mezquita.

Abdel Maiid Mlegta declaró a Reuters que se realizaban pruebas de ADN para confirmar que se trata del líder de la revolución monárquica de 1969.

Probablemente será enterrado este viernes de acuerdo con la creencia musulmana.

Por la noche fue confirmado el fallecimiento de sus hijos Saif Islam y Mutassim, también en Sirte.

Sus cadáveres también fueron llevados a Misurata, informó la televisión estatal libia. No obstante, al cierre de esta edición no se habían difundido imágenes de los cuerpos.

Saif Islam –de 39 años y considerado el sucesor natural de Kadafi– hizo apariciones públicas en diversas ocasiones para lanzar lemas de apoyo y aliento en defensa del régimen.

La Corte Penal Internacional (CPI) emitió a finales de junio una orden de arresto en su contra, al igual que contra su padre, por crímenes de guerra.

El pasado 23 de agosto los alzados y las potencias occidentales difudieron la versión de que Saif había sido capturado en una zona turística al oeste de Libia, sin embargo, horas después apareció en un video.

Los insurrectos anunciaron la captura de Mutassim, de 36 años, el pasado 12 de octubre. En los últimos tiempos, su padre le había encomendado numerosos asuntos políticos y diplomáticos de relevancia y fue asesor de seguridad nacional.

El CNT confirmó el deceso de Abubakr Yunes Jaber, quien fue ministro de Defensa. Jaber habría caído en Sirte.

Kadafi se refugió en su ciudad natal, al caer Trípoli el 23 de agosto, con sus últimas tropas leales, y algunos de sus hijos y allegados.

En el levantamiento contra Kadafi fue clave la participación de la OTAN que con el aval de la Organización de Naciones Unidas en marzo comenzó una ofensiva aérea con el fin proteger a la población civil.

La ofensiva occidental que lleva ocho meses cobró más de 25 mil vidas, muchas inocentes debido a errores de la alianza atlántica.

Sirte fue devastada por los combates que dejaron decenas de muertos desde el ataque del CNT el 15 de septiembre. Ningún edificio ha quedado intacto, numerosas calles están inundadas y las carreteras han sido destrozadas.

Miles salieron a las calles y plazas de Trípoli, Bengasi y otras ciudades libias al enterarse de la muerte de Kadafi.

Es cierto, sí, está muerto, es de verdad, todos están en la calle, todos lo celebran, gritaba la multitud.

En Trípoli, las ametralladoras de los alzados disparan salvas para celebrar la muerte del que consideraban un dictador.

La muerte de Kadafi se convirtió tal vez en el acontecimiento más dramático desde las revueltas de la primavera árabe que han derrocado a los gobernantes en los vecinos Túnez y Egipto, y que amenazan a los líderes de Siria y Yemen, indicaron algunos analistas.

Jibril, líder del CNT, señaló que los nuevos gobernantes anunciarán el sábado oficialmente el inicio de la etapa de transición hacia un Estado democrático. El presidente del CNT, Mustafá Abdul Jalil, lo hará en Sirte.

A partir de entonces, en el transcurso de 30 días se formará un nuevo gobierno de transición. Ocho meses después se convocará a un congreso nacional, para sentar las bases de un nuevo comienzo.


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